A nivel global estamos experimentando una problemática real por las consecuencias ambientales de la actividad humana. Por ejemplo:
Plástico
Por su versatilidad y bajo costo, el uso del plástico está ampliamente desarrollado, con una producción de plásticos se multiplicó veinte veces durante medio siglo.En 2015, la producción mundial de plásticos alcanzó los 322 millones de toneladas.
Actividades económicas tan diversas como el embalaje, la construcción, el transporte, la atención médica y la electrónica dependen en gran medida de los plásticos como materia prima.
La producción y el consumo enormes de plásticos conducen a un enorme flujo de residuos.La mayoría de estos residuos no son biodegradables, y una vez utilizados son desechados. Los residuos plásticos también pueden favorecer las emisiones de gases de efecto invernadero o daños ecológicos por mucho tiempo, presentando riesgos para la salud humana y el medio ambiente. Existen cantidades sustanciales de desechos plásticos contaminando hábitats marinos y terrestres. También existen algunos problemas de salud pública derivados del uso de plásticos tratados con productos químicos.
Cuando los residuos plásticos no se recuperan, se convierten en una fuente seria de contaminación.
A pesar de la gran importancia económica de la industria del plástico, el sector del reciclaje sigue estando subdesarrollado y fragmentado. En Europa (continente con alto desarrollo en la gestión de residuos) la tasa de reciclaje de plástico fue del 21,3% en 2008, y la tasa más alta de reciclaje se observa en Alemania con el 34%. Esta situación es más compleja en países no desarrollados o en vías de desarrollo, por ejemplo, en Chile solo se recicla el 8,5 % del plástico que consume anualmente el país, y cerca del 50% de los municipios no cuenta con ningún sistema de reciclaje.
Agua
El agua es la base de los recursos necesario para del desarrollo humano, existiendo un nexo entre el agua, los alimentos y la energía. El agua está involucrada en casi todos los sectores e influye en barreras para el desarrollo en todo el planeta.
Sin embargo, la seguridad de contar con acceso al agua para los humanos se ha logrado a expensas de la biodiversidad y medioambiente.
La situación de disponibilidad de agua a nivel mundial se encuentra en riesgo, especialmente en aquellos países no desarrollados o en vías de desarrollo. Se proyecta que para el año 2025, la población afectada por una falta de disponibilidad de agua alcance a 4 billones de personas, viviendo en una superficie de 38,6 millones de kilómetros cuadrados.
Se espera que esta situación provoque una alta competencia por los escasos recursos hídricos entre los hogares, la industria y la agricultura. Debido a esto -y en aquellos lugares con fuentes hídricas insuficientes- se podría proyectar una limitación al desarrollo industrial y crecimiento económico.
Energía
La energía es un requisito para el desarrollo de la vida cotidiana, como una forma de mejorar el desarrollo humano que conduce al crecimiento económico y la productividad.
La necesidad de energía -y sus servicios relacionados- para satisfacer el desarrollo social y económico humano, el bienestar y la salud está aumentando.Las comunidades y países requieren de energía para satisfacer las necesidades humanas básicas: salud, iluminación, cocina, calidad de vida, espacial, movilidad y comunicación, y sirven también para los procesos productivos.
El predominio de la generación de energía basada en combustibles convencionales (y el aumento exponencial de la población) han llevado a una creciente demanda de energía que resultó en un rápido crecimiento en las emisiones de dióxido de carbono. Actualmente, el cambio climático significativo se ha convertido en uno de los mayores desafíos para la humanidad. Sus graves impactos aún pueden evitarse si se hacen esfuerzos para transformar los sistemas de energía actuales.
Uno de los objetivos de desarrollo sostenible busca garantizar que la energía sea limpia, asequible, disponible y accesible para todos y esto se puede lograr con fuentes de energía que se distribuyan en todo el mundo. Este tipo de fuentes de energía puede ayudar a disminuir la diferencia que existe entre la electrificación en las zonas urbanas y rurales.
En el mundo actual 1.400 millones de personas carecen de acceso a la electricidad, y el 85% de ellas viven en zonas rurales. Se proyecta que el número de comunidades rurales que dependen del uso de fuentes tradicionales de energía -que afectan su biodiversidad y aumentan sus riesgos climáticos- aumente de 2.7 mil millones hoy a 2.8 mil millones en 2030.
Asegurar el suministro de energía y frenar la contribución de la energía al cambio climático,son desafíos en el camino hacia un futuro sustentable.
El retorno a las energías limpias ayudará a mitigar el cambio climático es una manera excelente, pero debe ser sostenible para garantizar un futuro sustentable y dejar a las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades energéticas.
LA NECESIDAD
La falta de acciones concretas para la disminución dela problemática medioambiental involucra el aumento de riesgos asociados a la salud, la calidad de vida, la seguridad alimentaria, la provisión de agua y crecimiento económico.
Esto riesgo además se distribuyen de manera desigual, existiendo poblaciones más vulnerables (por ejemplo: ubicación en zonas de difícil acceso o dependencia de las actividades silvoagropecuarias); siendo mayores los riesgos en países con niveles de desarrollo medio o bajos.
Se necesita la implementación de soluciones ambientales para satisfacer las nuevas exigencias climáticas, en manejo ambiental y de ecosistemas, los servicios de salud, energía, de provisión de agua y alimentos.
Estas soluciones medioambientales son especialmente urgentes en comunidades y países con niveles de desarrollo medios y bajos, así como en áreas con alto desarrollo urbano.
Su objetivo es lograr una transición hacia infraestructura verde, uso sostenible de la tierra y planificación, especialmente en la gestión sustentable de agua, energía y manejo de residuos.